Hace algún tiempo estaba tomando café con una amiga cuando me preguntó qué es lo primero que había hecho por la mañana al despertarme, tras abrir los ojos. Me concentré para hacer memoria:
“¿Lo primero que había hecho había sido apagar la alarma del móvil? ¿O le había dado a 5 minutos más? ¿Había mirado la hora antes de hacerlo o no? ¿Y si había bostezado o me había estirado?”. No me acordaba.
– Creo que he mirado la hora y he apagado la alarma, pero no estoy segura.
– Da igual – dijo mi amiga – No eres visual, ni auditiva, sino lo otro. Kines… kinestésica creo que era. Tiene que ver con el movimiento. Aprendes con la práctica, de la experiencia.
– ¿Y eso de dónde lo has sacado? ¿Cómo lo has sabido? ¿Y qué tiene que ver con la pregunta?
– Da igual lo que respondas, es sólo para ver cómo te comportas al contestar, cuando te concentras. Lo que he observado es el movimiento de tus ojos.
– Ah, ¿sí? Cuéntame más.
Y entonces me contó que un amigo suyo estaba haciendo un curso de coaching y PNL (Programación Neurolingüística) y practicaba algunos ejercicios con ella.
Mi amiga no pudo entrar en detalle, no se acordaba de gran cosa cuando quise profundizar en el tema. Así que al llegar a casa le pregunté a mi amigo Google. Entonces entendí tantas cosas…
Unos meses después, en pleno proceso de autoconocimiento por mi crisis existencial, me entero de que según Gardner existen distintos tipos de inteligencia. Hago un test para descubrir en cuál destaco, prácticamente convencida de que sería la lógico-matemática y… ¡sopresa! Me entero de que lo hago en dos, la inteligencia interpersonal y la kinestésica.
De nuevo esa palabra… la kinestesia.
“¿Y a mí por qué me cuentas esto?”, pensarás. Te preguntarás que adónde quiero llegar y qué tiene que ver todo contigo.
Pue si te gusta trabajar con tus manos y se te da bien, disfrutas experimentando, viajando, y no concibes la vida si no es en movimiento, ¡mucho!
Vas a conocer algo nuevo sobre ti que te ayudará a sacar el máximo partido a tus habilidades y la forma en la que te relacionas con el mundo.
¿Eres visual, auditiva o kinestésica? Tres estilos de aprendizaje
Cuando mi amiga me soltó que era kinestésica después de analizar un poco cómo me comportaba se refería a la forma en la que adquiero conocimiento y nuevos aprendizajes.

Todas disponemos de cinco sentidos: olfato, gusto, tacto, vista y oído, pero no los utilizamos en la misma medida. La información que recibimos y transmitimos suele proceder de tres sentidos principales: la visión, el oído y el tacto. Y entre estos, tendremos unos sentidos más desarrollados que otros. Nuestra forma de ser está íntimamente ligada a ellos: al placer de ver, de tocar, de experimentar, de comunicar…
Según la Programación Neurolingüística, aquel sentido que predomine en nosotras y que más utilicemos para interaccionar con el medio determina la forma en la que nos relacionamos con el mundo que nos rodea y cómo lo “reinterpretamos”. Es el que nos reporta mayores aprendizajes.
De ahí que se distingan tres modalidades de aprendizaje: visual, auditiva y kinestésica. Todas tenemos las tres, pero aquella modalidad dominante puede variar de acuerdo al contexto. Podemos ser más visuales a la hora de trabajar, y más kinestésicas en un viaje.
Además, parece que esta perspectiva tiene que ver también con nuestra predominancia cerebral. Si utilizamos más el lado izquierdo, tenderemos a usar la lógica y tener mayor obsesión por el orden. Si, por el contrario, usamos en mayor grado la parte derecha, seremos más creativas, más flexibles e innovadoras.

¿Quieres conocerte un poquito mejor y descubrir cuál es la modalidad que predomana en ti? Aquí te dejo algunas claves:
¡Hasta te comunicas utilizando palabras relacionadas con este sentido a la hora de hablar! (Como vimos el dia anterior, ¿Ves lo que te digo? ¿Como no ves lo que me estás diciendo?).
Te fijas mucho en los detalles visuales y recuerdas muy especialmente aquello que ves: imágenes, escenas de una película, caras, aquello que lees…
Memorizas mejor con diagramas, cuadros y esquemas y escribes las cosas para recordarlas mejor.
Apagas la radio cuando necesitas concentrarte de verdad.
Y disfrutas con las artes y los estímulos visuales.
¿Tienes mucha energia y hablas a veces muy deprisa? Esa suele también ser una caracteríca de las personas visuales.
La Inteligencia Kinestésica (o Inteligencia Corporal Cinestésica) de Gardner
En la intro del post te contaba que eso de la kinestesia también tiene que ver con un tipo de inteligencia. Puede que hasta este momento no supieras que existen distintos tipos de inteligencia, ni tengas muy claro qué se entiende como tal. Empecemos por ahí.
Las inteligencias múltiples de Gardner
Gardner define la inteligencia como una capacidad, una habilidad innata que se puede desarrollar.
Poco tiene que ver con capacidad para superar pruebas y exámenes en la escuela o la universidad, que es la idea generalizada.

Gardner basa su teoría de las inteligencias múltiples en la creencia de que las personas aprenden de diferentes maneras, de acuerdo a sus habilidades. Y estableció nueve categorías de estas inteligencias. Son las que puedes encontrar en la imagen de abajo.

Yo me voy a centrar en la kinestésica, que es la que más nos interesa. Si sientes curiosidad por saber si es también la que predomina en ti te animo a que hagas este test. Igual te llevas alguna sopresa, como me pasó a mí 😉
Qué es la Inteligencia Kinestésica
La inteligencia corporal kinestesica está relacionada con la capacidad para controlar nuestro cuerpo.
Según Gardner, las personas que tienen facilidad para utilizar su cuerpo o sólo una parte de éste, como las manos, poseen una inteligencia kinestésica bien desarrollada. Ejemplos de ello son actores, atletas y bailarines, además de artistas y artesanos.

Claro que el hecho de que estos profesionales sean muy buenos en su campo no significa que lo sean en todos. A un buen escultor no se le tiene por qué dar bien practicar deporte.
Esta inteligencia incluye la capacidad de unir el cuerpo y la mente. Permite la expresión de ideas y sentimientos a través del cuerpo y la utilización de las manos para transformar elementos.
Gracias a esta inteligencia kinestésica corporal convertimos en aprendizaje significativo la información que adquirimos por medio del movimiento y de las experiencias multisensoriales.
Y es aquí donde podemos relacionar este tipo de inteligencia con el apartado que desarrollé antes sobre los estilos de aprendizaje: está ligado a la modalidad kinestésica.
¡Tu turno! Cuéntame… ¿Cómo aprendes tú mejor y en qué contextos? ¿Has hecho el test de las inteligencias múltiples de Gardner? ¿Te ha sorprendido lo que has descubierto?
Un abrazo,
Beatriz
Si te ha gustado el post te animo a que lo compartas en las redes sociales para que llegue a más gente. ¡Te lo agradeceré enormemente!


Comentarios 4
¡clavado!
buenísimo
del Artículo
Es curioso cuando uno lo descubre si no tenía ni idea y se siente identificado. Intuyo que eres uno más 🙂
Muy bueno e interesante, gracias por el Post
del Artículo
Gracias por tu comentario, Selene. ¡Me alegro de que te haya gustado! 🙂
Es mi deber informarte de qué tipo de tratamiento recibirán los datos de carácter personal que me facilites al completar este formulario:
Responsable: Beatriz García Moreno (yo misma)
Finalidad: gestionar los comentarios.
Legitimación: gracias a tu consentimiento.
Destinatarios: tus datos se alojarán en los servidores de Webempresa (proveedor de hosting de Artesanía por el Mundo) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Webempresa.
Tus Derechos: siempre podrás acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.