cliente ideal

Descubre a la cliente que transformó Artesanía por el Mundo

Cuando creé Artesanía por el Mundo el proyecto era un experimento.

Un experimento que fue poco a poco evolucionando.

Mi propósito cambió al conocer a alguien que lo transformó todo.

En este post quiero hablarte de los orígenes de Artesanía por el Mundo y de esa persona.

¿Curiosa por saber más?

Los orígenes de Artesanía por el Mundo

El proyecto Artesanía por el Mundo surgió a raíz de una crisis existencial en la que se tambalearon todos los pilares de la que hasta ese momento había sido mi vida, especialmente en lo que al ámbito laboral se refiere.

Aparentemente era una profesional existosa.

Aparentemente.

A un nivel más profundo yo no lo sentía para nada así.mente y corazón

Y puede que eso te suene porque algo cuento en la página sobre mí.

El caso es que esa crisis vino acompañada de un completo proceso de reinvención.

Dediqué mucho tiempo a conocerme, a descubrir más sobre mí, sobres mis talentos y lo que me movía realmente, independientemente de lo que se suponía que los demás esperaban de mí.

En todo ese proceso conté con el apoyo de Álvaro López, que como mentor me guió y me dio las claves para que yo poquito a poco pudiera ir haciendo esos descubrimientos.

Por aquel entonces, mi intuición me decía que tenía que entrar en el mundo de la artesanía.

Pero me daba mucho miedo hacerlo.

Esa afición por el handmade era algo que había abandonado al empezar la universidad, y todavía más al trabajar como ingeniera.

Sentía que no iba a llegar a ninguna conclusión sobre lo que quería hacer simplemente dándole vueltas a la cabeza.

Tenía que experimentar.

Yo tenía clarísimo que iba a irme de viaje un tiempo. Sola y sin billete de vuelta. Necesitaba que fuera así.

Entonces pensé:

“¿Por qué no aprovechar ese viaje para descubrir más sobre ese mundo de la artesanía que tanto me apasiona?

Sería genial conectar con artesanos de todo el mundo. Visitar sus talleres. Aprender, y que sirvan de inspiración y ejemplo a la vez que los ayudo a mostrar ese pedacito de su alma que dejan en cada pieza.

Así otras personas podrán valorar las artesanías como corresponde, siendo conscientes del trabajo que hay detrás de cada proyecto, de lo que ha supesto realizarlo y de lo que significa.

Qué fantástico sería mostrar esas historias que esconden los objetos hechos a mano. Animar a otras personas a comprarlas o incluso a conectar con el oficio y aprender.

Y con esa idea emprendí el viaje.

Definiendo mi propósito

Al principio, Artesanía por el Mundo era algo así como un laboratorio para mí, y un punto de encuentro para los amantes de la artesanía. Por eso antes hablaba de experimento.

Tenía tantas cosas en la cabeza sobre lo que podría llegar a ser y convertirse, que en realidad, por más me senté a intentarlo, no fui capaz de definir un propósito claro.

Es curioso, porque tengo guardada toda esa información. Antes de salir de viaje y de crear la web, escribía:

Me gustaría ayudar a soñadores con los pies en la tierra a dar forma a sus ideas haciéndoles ver que lo imposible ya ha dejado de serlo.

¿Qué significa eso?

imagen atrapasueños

Pues ahora que lo veo con perspectiva me doy cuenta de que no hay quien entienda ese mensaje.

Para mí, los artesanos tienen la capacidad de dar forma a sus ideas, a sus emociones y experiencias, de materializarlas a través de sus manos. Eso puede parecer imposible para muchos, de ahí lo de ” haciéndoles ver que lo imposible ya ha dejado de serlo”.

Además, hacía referencia al hecho de que nuestras limitaciones mentales nos frenan y deberíamos a animarnos a superarlas y perseguir nuestros sueños.

Lo de los pies en la tierra viene porque considero que los artesanos son personas muy sabias y muy cuerdas por dedicarse a un oficio que aman, aunque para otros no esté bien visto y crear y vender handmade les parezca una locura.

Total, que me dirigía a soñadores con los pies en la tierra…

Algo muy abstracto y general.

Algo que llegaría a atraer a muy pocos.

Así me lo hizo saber Álvaro y me animó a ser un poquito más clara e ir más allá realizando un perfil de la persona que sería la seguidora ideal del proyecto.

Al hacer algunos ejercicios para definir a esa persona saqué las siguientes conclusiones:

perfil cliente ideal

Y volví a definir el propósito de Artesanía por el Mundo en base a ese perfil:

Ayudar a amantes de la artesanía y del DIY con pocos conocimientos técnicos a realizar proyectos personales de acabado profesional facilitándoles herramientas, técnicas e ideas.

Con esa idea en mente creé la primera versión de la web y partí rumbo a Perú.

Aterricé en Perú y entonces…

Toda la teoría se me olvidó.

Viajando descubro a mi cliente ideal

Eso de cliente ideal, aunque ya me lo habrás escuchado, es un término técnico que puede sonar raro y abstracto.

En realidad tu cliente ideal no es más que esa fantástica persona con la que te gustaría trabajar. Alguien con quien existe una conexión profunda y un entendimiento mutuo. Alguien a quien con tu conocimiento y habilidades puedes y estás deseando ayudar.

Todas tenemos un cliente ideal.

Tú también, aunque aún no sepas quién es porque no hayas dedicado tiempo a definirlo.

Antes del viaje, el mío era Mónica. Ya la conoces porque te la presenté más arriba.

Sin embargo, no llegué a encontrármela durante la aventura. Conecté con alguien mucho más y esa persona transformó mi propósito y todo lo que vino después.

Lo que sucedió al viajar y conectar con los artesanos, es que pude conocer de cerca sus deseos, limitaciones y preocupaciones y experimentarlas también.

Entonces empecé a sentir la necesidad de ayudarlos.

artesano titikaka

Lo de dirigirme a cualquiera que amara la artesanía y simplemente buscara inspiración y aprender se me quedaba corto.

Quería hacer algo con un mayor impacto en las personas que formaban parte de ese mundo.

Por ello dejé de escribir durante unos meses. Puse el proyecto en standby mientras yo seguía descubriendo la realidad de la artesanía en los talleres que iba recorriendo.

Al cabo de 6 meses, sentí que era el momento de volver y compré mi billete para regresar a España.

Esto es lo que vino después…

Artesanía por el Mundo se transforma. ¡Y despega!

Cuando regresé de mi viaje dediqué tiempo a reflexionar sobre todo lo que había aprendido y las experiencias vividas.

Supe que el proyecto que había lanzado meses atrás necesitaba una transformación.

La web de Artesanía por el Mundo, tal y como la había planteado en sus inicios, ya no me valía.

Mi propósito había cambiado.

A diferencia de aquellas primeras veces en las que me senté a escribir mi misión para sacar algo en claro (o medio en claro, porque ya ves tú lo de soñadores con los pies en la tierra…), en esta ocasión no necesité dedicar días a darle vueltas al asunto.

Porque en el fondo ya lo sabía. Ya lo sentía. Lo había descubierto viajando y tan sólo tenía que sacarlo para expresarlo sobre el papel:

Me propuse ayudar a los artesanos a sacar partido de todas las herramientas que internet ofrece para dar un impulso a sus negocios.

Quería ayudarlos a crecer como profesionales en el mundo online para hacer llegar el valor de su trabajo a otros rincones del planeta.

Además de para transformar y mejorar sus vidas, para que esos oficios sigan vivos y para hacer de este mundo un lugar un poquito mejor.

Para mí, un mundo en que las personas están conectadas a través de objetos que crean con sus manos y su corazón, es un mundo un poquito más humano.

Tenía clarísimo que esa sería mi misión.

Y un artesano, además, con su teoría me lo confirmó.

Me dijo en una ocasión que son dos cabezas distintas las que se necesitan para hacer crecer un proyecto de artesanía: la más creativa relacionada con el trabajo en el taller, y la otra más lógica y racional que se preocupaba por crecer. La mayoría de los artesanos sólo tenían o utilizaban la primera.

Yo de alguna forma decidí convertirme en esa segunda cabeza 🙂

Pero, ¿cómo llevar esa idea a la práctica?

Necesitaba ayuda.

Sabía que la web que había creado era una plataforma estupenda, pero no tenía mucha idea de cómo sacarle partido.

Prácticamente era invisible.

Por eso decidí ir a por todas e invertir en formación. Miles de euros para aprender de la mano de los mejores profesionales y expertos del mundo online en el mercado hispano y anglosajón.

Y vaya si mereció la pena esa inversión.

Aprendo rápido y me encanta experimentar, por lo que los resultados no se hicieron esperar.

Más de 1000 almas artesanos decidieron unirse a la comunidad en pocos meses. Y la cifra sigue creciendo al ritmo de unos 400 por mes. Eso es algo que creía que me llevaría un par de años conseguir.

icono cohete

Como te comentaba más arriba en este post, una de las primeras cosas que hice en los inicios de Artesanía por el Mundo fue definir, lo mejor que supe y pude, mi propósito y el perfil de mi cliente ideal.

Cuando empecé las formaciones con la intención de relanzar el proyecto me preguntaron por mi público. Fui entonces consciente de que no se parecía gran cosa a aquél que había definido por primera vez.

Con el cambio de propósito y toda la transformación, no sólo de Artesanía por el Mundo, sino también mía interior, había cambiado mi público objetivo.

Quería ayudar a los artesanos. Buscaba dirigirme a ellos.

En el mundo exterior y en sus talleres, eso no me había costado demasiado.

Sin embargo, ahora no sabía cómo conectar con ellos a través de la pantalla.

Entonces me animaron a definir de nuevo el que sería “mi cliente perfecto”. Leí, investigué, conocí nuevas herramientas para hacerlo y me puse manos a la obra.

Para mi sorpresa, no me llevó semanas de bloqueos y dudas como la primera vez.

Todo fue más o menos rodado.

Sabía qué escribir. Sabía qué preguntas contestar y cómo.

Los artesanos con los que había ido conectado durante el viaje me habían dado ya esas respuestas. Y yo ni siquiera había sido consciente de eso hasta que no me senté a escribir sobre ello.

Me di cuenta de que ya había encontrado a mi cliente ideal. Había estado con él en su taller.

Bueno, en muchos talleres.

Porque la mayoría de los artesanos que conocí compartían aspiraciones, características y necesidades. Las mismas que reuní en mi cliente ideal.

Creé la representación de esa persona.

Empecé a digirirme a ella.

A escribir para ella.

A conectar con ella.

Y Artesanía por el Mundo despegó.

Mi cliente ideal…

Es la persona que transformó Artesanía por el Mundo.

transformación


¿Te has sentado alguna vez a escribir sobre tu cliente ideal?

¿Por qué sí? ¿O por qué no?

Un abrazo,

Beatriz


Imagen Atrapasueños: Cielo, de GabrielaToledoS


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Sobre Beatriz

Beatriz GM

Después de haber trabajado durante unos años como ingeniera en Alemania, emprendí un viaje que me cambió la vida: me fui a recorrer Sudamérica sola con una mochila. Allí descubrí algunos talleres de artesanía local y conviví con artesanos. Ahora me he propuesto ayudar a profesionales de la artesanía a hacer sus artesanías, sus técnicas y sus historias visibles en internet. ¿Seguimos en contacto en las redes? Facebook | Pinterest | Youtube

Comentarios 3

  1. Fue un proceso muy bonito y te doy la enhorabuena por tu valentía y por estar siempre abierta a evolucionar.

    Artesanía por el mundo es un proyecto extraordinario y estoy seguro de que tendrás mucho éxito.

    Un abrazo!

    1. Autor
      del Artículo

      ¡Muchas gracias Álvaro! Por tu mensaje y por acompañarme en ese proceso. Tú que lo has vivido de cerca sabes que esa evolución era necesaria 😉

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